- Producción de contenidos o programas audiovisuales que deben alimentar la rejilla de programación.
- Programación o "empaquetado" de programas distribuidos en una secuencia temporal, a la que se denomina rejilla de programación y que es la operación central de las empresas operadoras o difusoras a las que, por definición, llamamos televisiones. Los programas pueden se producidos por la propia empresa o comprados a otras productoras.
- Difusión de la señal en una determinada zona de cobertura
Desde sus comienzos la televisión ha afrontado grandes desembolsos de dinero necesarios para su funcionamiento, a través de tres modelos diferentes de financiación:
- La televisión pública, dirigida por un consejo de administración elegida desde el poder político (nombramiento o delegación parlamentaria) y financiada mediante los presupuestos del EStado o el pago de un canon por parte de los ciudadanos. En algunos países (como España, por ejemplo) existen modelos mixtos, que en parte se financian mediante ingresos publicitarios y en parte mediante los presupuestos generales del estado. Sus objetivos son informar, formar y entretener a la audiencia, pero al estar controlada por el Gobierno del país, suele tener una dependencia ideológica de éste.
- La televisión privada o publicitaria, empresa de capital privado, generalmente en forma de Sociedad Anónima, que se financia principalmente mediante la venta a los anunciantes de su audiencia (en forma de espacios publicitarios) y que tiene como principal objetivo la consecución del máximo beneficio para sus accionistas.
- La televisión de pago, modelo empresarial como el anterior pero que se financia principalmente mediante el abono de una suscripción por parte del espectador-cliente (aunque no se renuncia a la inclusión de publicidad)
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