miércoles, 15 de junio de 2016

La música y el cine



 En el mundo audiovisual la música tiene un papel fundamental. Desde el principio, en los tiempos del cine mudo, cuando un pianista o un violinista desde la oscuridad matizaba con mas o menos intensidad los acontecimientos que transcurrían en la pantalla, la música ha estado presente en la cinematografía.

Al principio como un simple acompañamiento para amenizar la velada pero poco a poco se fué convirtiendo en un personaje mas a la hora de crear sentimientos y profundizar en las atmósferas.

El 6 de octubre de 1927 el cine cambia radicalmente con el nacimiento de "El cantor de Jazz" de Allan Crossland donde se dejaba escuchar al actor Al Jonson cantando.

En esta época muchos actores desaparecieron al descubrirse su verdadera voz, ya que esta en ocasiones resultaba ridícula y parecía no corresponder con el aspecto físico.

En los años 30 se dan los primeros pasos de la industria musical en el cine   y surge la figura del compositor especialista de bandas sonoras.

Los estudios hicieron grandes inversiones para convertirse en estudios sonoros.

Muchos actores y actrices tuvieron que aprender a vocalizar correctamente y en general los técnicos y cineastas tuvieron que cambiar totalmente su forma de pensar y de hacer las cosas.


En esta década surge la figura del compositor cinematográfico y el leitmotiv o movimiento conductor para caracterizar situaciones o personajes principales. Es la edad de oro del cine musical que precede al teatro musical.

En los años 40 y 50 surge la grabación estereofónica que permite normalizar la inclusión de la pista con tres bandas, díalogos, sonido ambiental y música.

Hollywood se convierte en la meca del cine y, para crear bandas sonoras,  se contrataban a los compositores y a las orquestas mas prestigiosas.

Se generaliza el leitmotiv y surge el cinemascope y con el las películas de gran presupuesto, surgen las superproducciones épicas. Se acepta la música popular en el cine y en los años 50 concretamente, la música inspirada en el Jazz se abrió paso en   el cine y empezó a emerger el cine europeo.

En la decada de los 60 y los 70 se empieza a utilizar la canción pop, lo que luego se llamó el efecto Beatles, que se trataba de incluir canciones famosas sin función expresiva.

Los compositores europeos empiezan a abrirse un camino en el cine, tenemos así compositores de la talla de Henry Mancini (Desayuno con diamantes), John  Barry (James Bond)  o Nino Rota (El padrino)

En el cine musical destacan "West side Story" de Leonard Bernstein, "My fair lady" de Frederick Loewe, "Cabaret" de Bob Fosse o "Jesucristo Superstar" de Andrew Lloyd Weaber.

A partir de los años 80 llega el sistema Dolby Stereo que hace que el espectdor se sienta envuelto por el sonido y la música de la pelicula. En estos momentos coexisten dos corrientes opuestas el nuevo sinfonismo y lo opuesto al nuevo sinfonismo.

  • Con el nuevo sinfonismo la música se vuelve muy presente como sustrato ambiental de la imagen, volviendo así al concepto tradicional de banda sonora, tenemos ejemplos como John Williams en "La lista de Shindler",  "Indiana Jones",  "Superman" o "Harry Potter". También destacan los compositores Howard Shore en "El silencio de los corderos"y en "El señor de los anillos",  James Horner en "Titanic",  Jerry Goldsmith  en "Allien" y en "Stark Treck"
  • En las corrientes opuestas al sinfonismo encontramos la música electrónica que encuentra a su máximo representante en Vangelis en "blade runner" y "carros de fuego". Es en esta época cuando el compositor empieza a trabajar conjuntamente con el director.   
  • Otra corriente opuesta al nuevo sinfonismo es el minimalismo y hay quien dice que esta corriente musical tiene nombre propio y es Michael Nywman ("el piano")

También el cine de animación se preocupa de la música que acompaña a sus imágenes. Música de compositores entre los que destacan Allan Menken, "La bella y la bestia", "Alladdín" o "Pocahontas", Michael Giacchino con "los increibles" y Hans Zimmer con "El principe de Egipto" o "El Rey león"

En el cine español destacan José Nieto con su aportación musical a "Juana la Loca" y Alberto Iglesias en las películas "Volver" y " Todo sobre mi madre".

El cine no siempre ha usado música original sino que también usa música prestada, tanto clásica como popular. Si nos centramos en la música prestada clásica, la mas usada es la del barroco, el clasicismo y el romanticismo. El exorcista "fantasía para cuerdas de Henze"

La música prestada popular por otra parte, era usada en los inicios del cine sonoro porque se reconocía con facilidad y era bien aceptada por el público. Y aunque cuando aparece la banda sonora original, la música popular se deja un poco de lado, en los setenta vuelve desplazando a la banda sonora original con la aparición de Elvis y los Beatles. ("I say a little pray for you" de Aretha Franklin en "la boda de mi mejor amigo")

Es raro que los compositores que trabajan para una pantalla elijan como especialización la música de cine, lo mas normal es que salgan de los conservatorios de música. El trabajo de músico en el cine es duro porque las exigencias son muchas y el trabajo poco gratificante para el amor propio de los músicos ya que en cine la música está a total disposición de la película y muchas veces se exige su modificación por parte del director.

Se han dado algunos casos de directores con un gran sentido de la música, algunos de ellos fueron Hitchcock que se unió con Bernard Herrman  en los cincuenta creando  "Psicosis"o el director George Lucas con John Willians creando "la guerra de las galaxias"


Acertar con la banda sonora requiere sensibilidad y talento ya que debe coincidir con las emociones que el director intenta crear en el espectador en determinados momentos.

Como bien decía el director Woody Allen para un documental de canal plus, la música refuerza y da consistencia a la imagen. En muchas ocasiones, si quitas la música de una escena o bien pones alguna que no es la correcta, todo el significado de la escena puede cambiar, la música es un apoyo muy importante.

La banda sonora de una película tiene que reforzar las intenciones de cada secuencia, incluso con los silencios. Esta es la clave para que la simbiosis de imagen y sonido resulte eficaz.


lunes, 18 de abril de 2016

Historias de la radio

HISTORIAS DE LA RADIO


Historias de la radio


Historias de la radio
  
Título original: Historias de la radio
Año: 1955
Duración: 96 min.
País: España
Director: José Luis Sáenz de Heredia
Guión: José Luis Sáenz de Heredia
Música: Ernesto Halffter
Fotografía: Manuel Beringola en blanco y negro


Historias de la radio

Reparto
Francisco Rabal, Margarita Andrey, Tony Leblanc, José Luis Ozores, José Isbert, Ángel de Andrés, Alberto Romea, Guadalupe Muñoz Sampedro, José María Lado, Juanjo Menéndez, Juan Calvo, Pedro Porcel, Adrián Ortega, José Orjas, Juan Vázquez, Gustavo Re, Nicolás D. Perchicot, Teresa del Río, Rafael Bardem, Xan das Bolas, Francisco Bernal, Alicia Altabella, Félix Briones, Isabel Pallarés, Carlos Acevedo, Antonio Fernández, Teófilo Palou, Manuel Guitián, Bobby Deglané, Luis Molowny, Rafael Gómez El Gallo, Gracia Montes, Carlos Osorio, José Luis Pecker

Productora: Chapalo Films
Género: Comedia | Radio. Película de episodios

Historias de la radio

Sinopsis
Tres pequeñas historias basadas en concursos radiofónicos, todas ellas enlazadas a través del locutor Gabriel y su prometida. Dos inventores que quieren patentar un pistón y necesitan dinero, un ladrón que contesta a una llamada telefónica mientras está robando y un niño que necesita ir a Suecia para operarse son los protagonistas de estas historias en torno a la radio. (FILMAFFINITY)
Encantadora recreación de los comienzos radiofónicos en España.

Historias de la radio

Historias de la radio

Hay películas entrañables, pero pocas como ésta del talentoso José Luis Sáenz de Heredia . En ella se narran tres concursos radiofónicos enlazados por el locutor Gabriel y su prometida. La mezcla de la mecánica del programa, de los divertidos gags provocados por los concusantes y de las vidas de los protagonistas, hacen del film una de las obras más paradigmáticas de la sociedad española de posguerra. Quien no suelte una lagrimita en el episodio final del maestro es que no tiene corazón.

Historias de la radio

Historias de la radio

Historias de la radio

Historias de la radio

Historias de la radio

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Trailer de Historias de la radio




Historias de la radio




Historias de la radio



Historias de la radio



domingo, 17 de abril de 2016

El leitmotiv

Función de la banda sonora en el cine

La música de las bandas sonoras de las películas de cine puede ser

  • original es decir,haber sido compuesta especialmente para una determinada película
  • no original, es decir,estar compuesta anteriormente con otra finalidad.
Mención especial merece el cine musical.
En las películas de este género la música tiene un papel fundamental, ya que sustenta el argumento

Función de la banda sonora en el cine

La banda sonora tiene diferentes funciones:

  • ·Ambientar las épocas y los lugares en los que transcurre la película.
  • Crear el tono y la atmósfera de la película.
  • Acelerar o retardar el ritmo según la acción que acontezca.
  • Sustituir diálogos innecesarios.
  • Mediante la técnica del leitmovit se atribuye a cada personaje o acción un tema musical que se repite cada vez que aparece.

La medición de audiencias y twitter

Redes sociales y televisión: cuando Twitter se convierte en el termómetro de las audiencias



¿Nunca os habéis planteado cómo se conocen las audiencias de los programas de televisión? ¿Acaso va una persona puerta por puerta revisando qué es lo que está viendo cada familia? Evidentemente, no. Las audiencias se obtienen mediante la extrapolación de una muestra representativa de la población que tiene instalados una serie de dispositivos denominados audímetros en sus televisores. En concreto, en 4.625 hogares.

Este sistema de medición se lleva utilizando con éxito en España desde 1986 y es, precisamente, el criterio que utilizan las cadenas televisivas para fijar el precio de la publicidad. Sin embargo, a medida que avanza la tecnología, aparecen nuevos sistemas que desplazan a los anteriores. En concreto, las redes sociales están jugando un papel cada vez mayor en la obtención de datos, no solo de audiencia, sino también de los gustos y preferencias de los televidentes, en el que su participación y retroalimentación son factores vez más importante. ¿Nos encontramos ante un nuevo modo de ver la televisión?


El valor de un tuit: ¿te gusta nuestro programa?

En la actualidad, son pocos los programas que no reservan un espacio en Twitter para que sus espectadores lo comenten. Normalmente, el hashtag utilizado suele estar formado por el nombre del programa y el número de capítulo de manera secuencial para identificarlo de forma inequívoca y no confundir los comentarios de ese capítulo con los del anterior.

Las redes sociales han convertido la actividad pasiva de ver la televisión en un fenómeno interactivo que está redefiniendo la forma en la que se realizan los programas con el fin de responder a las expectativas de los espectadores y, en último término, ser termómetros de la audiencia de los programas. Nadie quiere quedarse fuera de la conversación en Internet. Objetivo: ser uno de los Trending Topics del momento.

Una dinámica que se ha consolidado como una buena vara de medir el éxito de un determinado contenido en la pequeña pantalla, y que serviría como forma decomplementar los tradicionales índices de audiencia que contabilizan el número de espectadores que están viendo un programa en un momento de tiempo, en función del número de tuiteos. Aún así, los datos pueden llegar a ser contradictorios.

Por ejemplo, el final de series americanas de éxito, como Breaking Bad, lideró la clasificación televisiva de Twitter en EEUU en la semana del 23 al 29 de Septiembre por delante de The Voice, por un millón de Tuiteos. Sin embargo, estos datos no se tradujeron en número de espectadores, puesto que, aunque Breaking Bad obtuvo muy buenos datos con 10,3 millones de espectadores, fue superada por The Voice de manera clara, con 14,6 millones.

Pero también Facebook se ha sumado a la moda. La red social por excelencia ha comenzado a enviar de forma privada a varias cadenas televisivas, entre ellas NBC, CBS, ABC y FOX, sus propios análisis sobre cuantos Me gusta y comentarios generan sus contenidos en esta red social, en un claro pulso con Twitter por ser la red social de referencia.
Midiendo la audiencia social en España: tuitele

En todo caso, la audiencia social no es un fenómeno exclusivo de Estados Unidos. En Abril de este mes, nuestros compañeros de Bloggin Zentith hacían una entrevista a Carlos Sánchez, cofundador de Tuitele, plataforma que se dedica al análisis de datos televisivos en redes sociales para complementar las audiencias tradicionales.

En ella, Carlos comentaba que los comentarios en Facebook y Twitter no eran solo importantes para determinar el número de espectadores de un determinado programa ya que, a diferencia de los audímetros tradicionales que se encargan de proporcionar elementos solo cuantitativos, analizar las conversaciones que suscitan los programas de televisión entre los espectadores permite acceder a información de gran valor sobre los contenidosque mejor funcionan o qué invitados o colaboradores tienen mayor interés.

Analizar los datos de audiencia social es escuchar las conversaciones típicas de oficina y cafetería que de forma espontánea se producen en cualquier oficina o cafetería el día después de emisión del programa, pero en tiempo real.

Desde luego, parece que el share social ha venido para quedarse en España y, aunque ya es un modo de medición consolidado, se busca seguir el referente de EEUU en este campo. Se está empezando a ver mucho interés por parte de las cadenas en investigar alrededor de los datos de audiencia social para llegar a la monetización de este fenómeno en términos publicitarios y se está viendo también interés por parte de anunciantes, que quieren entender qué significa para sus marcas asociarse a programas de televisión de mayor éxito social.

Todo cambia, y la medición de audiencias no iba a ser menos

Todo pasa y nada queda y, en este sentido, la forma en la que se medían las audiencias televisivas mediante el uso de aparatos como los audímetros se está empezando a quedar obsoleta. Los anunciantes ya no buscan únicamente un dato, una cifra que les despierte el interés por anunciarse en uno u otro espacio televisivo, sino los gustos y preferencias de las personas que ven ese programa para, de esta manera, adaptarse a la demanda.

Las redes sociales se han convertido en un poderoso instrumento que, bien analizado, puede proporcionar un alto valor añadido a las marcas y un elevado potencial a las cadenas de televisión pero, ahora también, a todos aquellos interesados en las audiencias televisivas.

PELÍCULAS SOBRE LA RADIO

PELÍCULAS SOBRE LA RADIO

Good Morning Vietnam
Good Morning Vietnam
A principios del siglo XX, una compañera nada silenciosa comenzó a colarse en millones de hogares de todo el mundo. Esto ocurrió gracias a las aportaciones previas de científicos e investigadores como James Clerk Maxwell o Heinrich Hertz. Ya en 1894, Nikola Testa consiguió realizar una primera demostración de transmisión radiofónica.
Desde entonces, y hasta la consolidación de la televisión a mediados de siglo, la radio ocupó un lugar privilegiado sobre la estantería de cualquier ciudadano del mundo. Y es que si algo ha tenido esta “amiga charlatana”, es que desde su aparición ha llegado a personas de cualquier clase social, edad, religión, raza o país. Todos pegaban la oreja ante las nuevas noticias que tenía que contar el locutor de turno.
Gracias a ella hemos sido testigos de acontecimientos sin parangón, desde nacimientos de la realeza a declaraciones o finales de guerras.
Y como no podía ser de otra forma, la radio también ha sido un tema recurrente en el séptimo arte. Si ahora mismo hiciéramos memoria sobre películas que mejor o peor hablen del invento de Tesla, quizá no se les venga a la cabeza ninguna en concreto. Sin embargo, seguro que todos hemos oído hablar de cuando, en 1938, Orson Welles aterrorizaba a todo el mundo con su‘Guerra de los Mundos’, y dejaba 59 minutos radiados para la historia, donde la gente que escuchaba al otro lado en sus casa, creía estar siendo invadida por extraterrestres.
Orson Welles
Welles, como uno de los iconos del cine, y también de la radio, no ha sido el único en dejarse embaucar por las ondas. Directores de la talla de Woody Allen también se han visto atrapados por el atractivo de este medio. Archiconocida es su ‘Días de Radio’, donde se habla de la época dorada de la radio en Estados Unidos.
Incluso nuestro querido Robin Williams, recientemente desaparecido, hizo una de sus mejores interpretaciones cinematográficas en un film donde la radio es la estrella invitada, la inigualable ‘Good Morning Vietnam!’.
Pero esto no sólo ocurría fuera de nuestras fronteras. Aquí en España, la televisión llegó más tarde que en otros países, por lo que la radio era un elemento importantísimo. Nuestro país ha dado grandes locutores como José María García, Carlos Herrera o el gran Luis del Olmo.
Tanto es así que Jose Luis Garcí, ganador de un Oscar por ‘Volver a Empezar’, también habló del tema en ‘Solos en la Madrugada’, con José Sacristán llevando el papel principal de un locutor que lleva un programa nocturno.
Hoy, que “matamos” nuestro tiempo con Iphones, Tablets, televisiones de plasma o videojuegos, olvidamos que todo comenzó con la radio, que el significado principal de información lo adquirimos gracias a esa cajita de madera.
Otras películas sobre la radio que no podemos olvidar son:
  • Historias de la radio de José Luis Sáenz de Heredia (1955)
  • Sin sombra de sospecha (The Unsuspected) de Michael Curtiz (1947)
  • El rey pescador (The Fisher King) de Terry Gilliam (1991)
  • Elígeme (Choose Me) de Alan Rudolph (1984)
  • Radio encubierta (The Boat That Rocked) de Richard Curtis (2009)
  • Talk To Me de Kasi Lemmons (2007)
  • Hablando con la muerte (Talk Radio) de Oliver Stone (1988)
  • El último show (A Prairie Home Companion) de Robert Altman (2006)

viernes, 1 de abril de 2016

lunes, 21 de marzo de 2016

El sonido en un rodaje

Cuando se prepara el rodaje (grabación en nuestro caso, ya que trabajamos en vídeo) de un cortometraje, documental o videocreación, normalmente, un director amateur cuidadoso intenta prestar atención al menor de los detalles:

- Se rodea de un buen equipo.
- Intenta contar con la mejor cámara que pueda conseguir.
- Junto al equipo de producción (que a menudo se reduce a sí mismo), alquila los focos, crea los decorados y consigue el atrezzo y el vestuario.
- También diseña un buen storyboard que asegure un rodaje fluido en el que ningún plano necesario se quede en el tintero.
- Trabaja con los actores para que sus interpretaciones se acerquen lo más posible a lo que tiene en mente...

En resumen, dedica horas y horas de preparación y esfuerzo antes del rodaje para que una vez inmerso en la locura de planos, repeticiones, cambios de iluminación, etc. nada quede al azar. Sin embargo, hay una parte del proceso creativo que queda increíblemente a menudo desatendida: el sonido.

Los directores de cortometrajes primerizos, obsesionados con la imagen y con la brillantez estética, pasan de largo frente al tema del sonido pensando que lo que ellos oyen es lo que queda registrado. Dejadez, inexperiencia o ignorancia, poco importa.

Todos hemos revisado con horror los planos duramente grabados, tras una jornada de trabajo, para descubrir un molesto zumbido que interfiere en la conversación de los protagonistas, el ruido de una moto que nadie oyó durante la escena principal pero que quedó grabada a un volumen que la convierte en la estrella de nuestro corto, etc...

Solución ante un sonido nefasto: Volver a grabar los planos (cosa imposible casi siempre por motivos de tiempo y dinero) o doblar el cortometraje, lo que le quitará frescura y alejará el resultado final de lo que nosotros queríamos.

Para evitar estas pequeñas "tragedias", te recomendamos que sigas estos consejos:

1.- Nunca digas "en este plano el sonido no importa, podéis hablar".Es la mejor forma de tener una bonita colección de planos con sonido inservible cuando acabe el rodaje. Además, el silencio es esencial a la hora de conseguir un mínimo de concentración. Dar vía libre a la charla y a los móviles encendidos, durante la grabación, provocará una progresiva relajación del equipo. Esta relajación es más patente si cabe en los actores que, al ver que el equipo considera este tipo de planos "menos importantes", descuidan también su interpretación y no mantienen la tensión necesaria. Esto provoca, a veces, que un plano inservible a nivel sonoro se convierta también en un plano inútil a nivel visual. Resultado: hemos perdido el tiempo al grabarlo.

Muchas veces, se graba un plano sin sonido porque se va a usar como simple inserto y se pretende usar el sonido del plano principal. Grave error: en muchas ocasiones, el sonido del plano principal no encaja con el del inserto. Entonces, desearías haber grabado correctamente ese plano "secundario" para poder usarlo con su propio sonido perfectamente registrado.

El sonido en el mundo del corto2.- No grabes directamente con el micrófono de la cámara.Las cámaras digitales también hacen ruido y queda registrado. Tal vez, en un plano muy cercano pueda servirte pero, en un plano general, grabarás todo tipo de sonidos y con suerte, entre ellos, la voz de tus actores. Utiliza un micro direccional conectado a la cámara y sujeto en una pértiga que permita dirigirlo a los actores y captar con nitidez sus voces.

Para planos muy generales, que delatarían la presencia de la pértiga, usa micros escondidos o inalámbricos. Si es posible, además, pasa la señal de audio por una mesa de mezclas y grábala en un DAT.

El técnico de sonido siempre con auriculares3.- Los auriculares son imprescindibles.Una cosa es lo que nosotros oímos en el set de rodaje y otra es lo que registra el micrófono. Lo que se oye por los cascos "va a misa". El operador de sonido debe ir siempre provisto de auriculares. De lo contrario, su opinión sobre si una toma es buena o no, a nivel de sonido, será tan poco de fiar como la del responsable de catering.

4.- Los sonidos especiales, se añaden en postproducción.No te obsesiones con grabar, al mismo tiempo que las voces de los actores, un timbre de teléfono, el audio de un televisor que suena, un disparo, etc... Todos esos efectos especiales de sonido los añadirás durante el montaje. Por ejemplo, si quieres grabar una conversación entre dos personajes en un bar lleno de gente y quieres que se oiga el murmullo de dicha gente, tienes dos formas de hacerlo:

1ª forma: Los actores hablan, la gente habla y tu micrófono recoge el sonido de ambos. Resultado: en la mayoría de los casos, se oirá un ruido ininteligible, a no ser que utilices varios micrófonos y tras varias pruebas consigas el nivel de volumen óptimo en el murmullo de los clientes del bar. Desventajas: se pierde mucho tiempo y si sale mal, estás vendido (no quedándote otra opción que recurrir al temido doblaje).

2ª forma: Los actores hablan, la gente finge que habla y tu micrófono recoge el sonido de los actores. Resultado: tendrás una conversación grabada nítidamente. Después, sólo tienes que grabar aparte el murmullo de la gente, ponerlo de fondo et voilà... la magia del cine triunfa una vez más.

Para crear sonidos especiales, dispones de excelentes bibliotecas de sonidos libres de derechos, en las que puedes encontrar prácticamente cualquier cosa que se te pase por la cabeza: desde el estruendo de un avión a reacción al aleteo de un colibrí. Si te gusta el bricolaje sonoro, tu mismo puedes "fabricar" tus propios efectos especiales de sonido haciendo uso de tu imaginación (si unos cocos pueden simular el trote de un caballo, un plástico arrugado con habilidad puede pasar perfectamente por el crepitar de unas llamas....).

5.- La música tiene un valor expresivoNo hagas videoclips si lo que pretendes es contar una historia en formato corto. La música no es un relleno sino que sirve para subrayar estados emocionales dentro de tu narración. Si es posible, intenta que sea original. Si conoces algún músico, cuéntale tu historia, dile que quieres expresar en cada momento y confía en que sea capaz de trasladarlo a un pentagrama.

Si no te queda más remedio o necesitas una canción concreta porque es fundamental en tu historia, utiliza música ya existente pero cuidado: ponte en contacto con el dueño o representante de sus derechos de autor para que te permita usarla. Tener que cambiar toda la banda sonora por utilizar ilegalmente una canción puede ser bastante frustrante... y fácil de evitar.